Ficosterra: en el centro de la Economía Circular

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, os contamos el origen de nuestro proyecto empresarial y cómo tuvimos claro hace ya 5 años la importancia y futuro de la sostenibilidad en la agricultura

Decía Tiago Ferrer en el Diario El País que “no son tiempos buenos para el reciclaje, o al menos eso parece cuando vemos el rebrotar del plástico y de los guantes de un solo uso” y afirma que “es lógico, pues la protección contra el coronavirus debe de ser una prioridad ahora mismo”

Y tiene claro, sin embargo que “si hay una cosa que esta pandemia ha desencadenado es la aceleración de tendencias económicas ya existentes, como la Economía Circular“.

Pero ¿qué es la Economía Circular?

Pues algo tan sencillo como darle nueva vida, utilidad y valor económico a productos que ya han sido utilizados, haciendo más con menos

Si nos paramos a pensar, hay muchos objetos o servicios a nuestro alrededor, de prácticamente todas las naturalezas, susceptibles de tener una nueva vida. Ello solo se conseguirá si, por una parte, tenemos verdadera voluntad de hacerlo y, por otra, las sometemos a un minucioso proceso de investigación y desarrollo.

La Comisión Europea ha acogido la Economía Circular para poder dar impulso al empleo, crecimiento económico, a la inversión y para poder desarrollar al tiempo una economía sin carbono, eficiente en el uso de los recursos.

Los usuarios, por nuestra parte, tenemos un papel fundamental para realizar esa transición hacia una nueva economía que pueda considerarse circular. Este proceso necesita un verdadero compromiso por parte de todos, pero es muy importante empezar por nosotros mismos, cambiando nuestros hábitos de consumo.

También desde las instituciones es necesario trabajar haciendo una labor de concienciación y de información. Podría empezarse por realizar unas ecoetiquetas que informaran sobre la durabilidad y reparabilidad de los productos, permitiendo a los usuarios darnos la posibilidad de elegir aquellas opciones que sean más sostenibles para el medio ambiente.

Aquí también debería incluirse el sector agroalimentario, al que Ficosterra pertenece y el que, desgraciadamente, el despilfarro ha sido y sigue siendo es una práctica muy común.

Ficosterra: un proyecto empresarial en plena sintonía con las nuevas políticas medioambientales europeas

Como muchos de vosotros ya conocéis, en Ficosterra transformamos algas para regenerar el suelo y optimizar los rendimientos agrícolas.

En nuestra fábrica de Burgos, producimos  FERTILIZANTES ECOLÓGICOS y FORTIFICANTES BIOLÓGICOS, registrados y certificados por la entidad de certificación agroalimentaria Sohiscert (SHC),  que regeneran el suelo, estimulan los cultivos, mejoran su productividad y aumentan la resistencia de las plantas al estrés ambiental.

Nacimos hace tres años con una clara misión: ayudar al agricultor a mejorar la rentabilidad de sus cultivos con unos abonos y biofertilizantes eficaces, económicos e innovadores pero, sobre todo, sostenibles con el medio ambiente.

En aquellos momentos existía una incipiente normativa europea que los regulaba pero, afortunadamente hoy, en 2020, contamos con una regulación más amplia que favorece las prácticas y productos de certificación ecológica y, sobre todo, se han adoptado muy recientemente unos compromisos mucho más sólidos que los favorecen. Tal es el ejemplo de los que incluye la estrategia europea “De la Granja a la Mesa”.

Ficosterra y la Economía Circular

Ficosterra es una spin off de Hispanagar S.A., líder mundial durante más de 50 años en el tratamiento de recursos marinos para la industria de la biología molecular y la microbiología.

En sus diferentes líneas de producción procesa algas procedentes de océanos de todo el mundo, y las somete a sofisticadas operaciones de extracción y purificación.

Como resultado se obtiene un extenso rango de tipos de agar, incluyendo un gran abanico de agares bacteriológicos, farmacéuticos, alimenticios, numerosas variedades de agarosas y una completa línea de peptonas. 

El proceso de fabricación finaliza, como otros tantos, con la generación de un residuo que durante muchos años esta multinacional española entregaba a los agricultores de la provincia de Burgos.

En Hispanagar conocían bien las propiedades regenerativas de las algas y sabían también que ese residuo – hoy subproducto- tenía un gran valor agronómico, pues lo cierto era que cada vez eran más los agricultores que hacían cola para beneficiarse de él.

En nuestra entrada de blog de febrero 2020 ,”Ficosterra inaugura sus primeras jornadas técnicas sobre extractos de algas y metabolismo microbiano” os contábamos cómo las propiedades regenerativas de las algas eran ya conocidas desde la antigüedad.

En época de los romanos se recogían las algas de arribazón y se transportaban hasta los cultivos de los alrededores para ayudarlos a crecer de una forma más sana y vigorosa.

Estas prácticas se han repetido a lo largo de los siglos y en todos los países con playas , pero siempre los beneficiados eran los agricultores de las costas, nunca los de interior.

Esto se explica fácilmente por la dificultad y altos costes que entrañaba (y entraña aún) el traslado de las algas más allá de las proximidades de la costa.

La oportunidad de que pueda llegar a los agricultores la ofrece por vez primera en España Ficosterra.

El proyecto empresarial de Ficosterra nace hace cinco años para darle un nuevo uso agronómico a la merma que diariamente genera Hispanagar

En aquel momento se marcó un reto: investigar su valorización y comercialización.

Se hacía, necesario, primero, desarrollar una tecnología y luego un proyecto empresarial que ya, en aquellos momentos, se intuía de gran futuro. La demanda, en forma de “cola”, ya existía.

Tres años de investigación fueron necesarios para desarrollar la tecnología; el proyecto empresarial llegó después en forma de start up, con otros productos derivados de las algas, y un equipo emprendedor de ingenieros y empresarios del sector del Medio Ambiente que se encargaron de ponerlo en el mercado.

Bokashi ficosterra-g®, de venta en sacos de 5L

Bokashi ficosterra-g®, un abono 100% vegetal, libre de semillas y malos olores

El primer producto comercializado fue el bokashi de algas ficosterra-g®, un producto 100% vegetal, innovador compuesto en un 80% de algas por fermentadas (subproducto de Hispanagar) y un 20% de fracción vegetal

Está registrado en el Ministerio de Agricultura (MAPAMA) como enmienda orgánica y certificado por la entidad de certificación ecológica Sohiscert (SHC), por lo que lo hace apto para su uso tanto en agricultura ecológica como convencional.

El primero en probar su eficacia fue el Ayuntamiento de Madrid, en los huertos que mantiene en el histórico parque de El Retiro. Los resultados de aplicación y sus testimonios constituyeron un verdadero motivo de impulso y satisfacción para seguir investigando y desarrollando nuevos productos.

Es un abono especialmente indicado para emplearse como mejorante del suelo en huertos, jardines y plantas pues facilita la retención del agua, la permeabilidad del sustrato y el drenaje.

Hoy podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que la start up Ficosterra camina en la buena dirección; una dirección que cada vez más demandamos los consumidores y todo el sector agroalimentario. Hoy, más que nunca, tenemos que celebrarlo.

Si quieres formar parte de este proyecto y tienes un buen curriculum envíalo a info@ficosterra.com

Casos deéxito