El “chuf-chuf” del bioestimulante cystium-k® revoluciona la huertina de Goyo

El calor ha llegado a toda la península y lo ha hecho con gran intensidad. Los cultivos se agostan y resienten, salvo en la huerta de Goyo donde todo es verdor y esplendor.

Las huertas de la pequeña localidad burgalesa de Páramo del Arroyo se han visto transformadas esta temporada gracias al “chuf-chuf” de cystium-k®

Goyo, en su huerta de Páramo del Arroyo (Burgos)

Goyo, como tantos agricultores de la zona, cosecha trigo y cebada y tiene una pequeña huerta para consumo propio.

Ha conocido los beneficios de las algas gracias a Carlos, un amigo suyo electricista que trabaja en Hispanagar.

A mediados del mes de junio Carlos, conocedor de la trabajina y pocas alegrías que le da la huerta a su vecino, le dijo:

El bioestimulante cystium-k®: extracto puro de alga Macrocystis Pyrífera

¡ Goyo: echa este líquido de algas en tu huerta y verás como se te ponen los tomates!

¡Y ya me dirás! ¡Mal no te va a hacer!

Goyo nos ha contado que empezó con cierto miedo y prudencia “a hacer chuf-chuf” (aplicación foliar) , en unas matas de pimientos que tenía casi perdidas en su huerta de Páramo del Arroyo.

Cuando vio que empezaban a “ponerse hermosas” no dudó en aplicarlo semanalmente en toda su huerta y ¡hasta en sus geranios!

Ahora ha decidido echarlo dos veces por semana, “pues el sol aprieta mucho estos días en Burgos”., concluye.

El “chuf-chuf” de Goyo

A él, como a cualquier agricultor, le produce una gran satisfacción ver como las hojas de su huerta van ganando día a día en verdor y esplendor y como aumenta también el tamaño de sus frutos, “tanto … tanto, que parecen los de Andalucía” menciona en el vídeo.

Goyo no se explica como un producto que “huele a mar” pueda transformar su huerto que apenas le daba cinco tomates y cuatro judías.

Pero ahora, que lo ha visto, está convencido de que “sea lo que sea” es un producto natural, que no daña su huerta sino todo lo contrario. Es por ello por lo que quiere probarlo en sus cultivos de trigo y cebada “a ver qué tal“!

A Goyo le hemos explicado que las algas tienen unas propiedades muy buenas para la agricultura, que  actúan como acondicionador del suelo y contribuyen a la retención de la humedad. Además, por su contenido en minerales, son un fertilizante útil y una fuente de oligoelementos.

Todo esto lo conocen bien los agricultores de las zonas costeras, pero no los del interior como Goyo y sus vecinos de Páramo del Arroyo.

Ahora, gracias a las tecnologías que ha desarrollado Ficosterra con las que ha fabricado sus abonos, bioestimulantes y biofertilizantes, agricultores como Goyo pueden tener a mano todos los beneficios de las algas en sus cultivos, ya sean ecológicos o convencionales.

¿Dónde está la “magia” del bioestimulante cystium-k® ?

Goyo sabe del campo, del agua que va a caer y de la que no va a caer, de los bichos y enfermedades que sufren sus cultivos, de los sitios donde se da bien uno y otro cultivo, pero poco sabe de la biotecnología marina aplicada a la agricultura.

Hoy ya sabe que cystium-k® es un bioestimulante líquido, “que huele a mar”, pues está elaborado con extracto puro del alga Macrocystis Pyrifera. Este alga posee una elevada concentración de fitohormonas y polisacáridos.

Estas sustancias se encargan, por un lado, de dotar a la planta de una mayor resistencia ante cualquier tipo de estrés abiótico (en el caso de los polisacáridos) y por otro, de promover y aumentar su desarrollo (fitohormonas)

Ambos beneficios se obtienen de una forma 100% natural, sin necesidad de emplear ningún producto químico, algo que cada vez más demandan las políticas europeas.

Esta es la enseñanza es la que Goyo ha aprendido con el manejo del bioestimulante cystium-k®

Cada día son más los agricultores que confían en la biotecnología marina como una solución innovadora que contribuye a regenerar y cuidar los suelos y a hacer crecer sus cultivos de una forma 100% ecológica y respetuosa con el medio ambiente.

A todos estos agricultores les damos la bienvenida a Ficosterra, la agricultura del siglo XXI.

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